EMOCIÓN EXPRESADA, EMOCIÓN SUPERADA

28 abr. 2016

“La naturaleza, para ser gobernada, debe ser obedecida.”

Francis Bacon, padre filosófico de la revolución científica, ya sostenía que para utilizar el potencial de la naturaleza en nuestro beneficio, primero había que admitir la realidad y adaptarse a ella. Este consejo se aplica tanto al mundo que nos rodea como a nuestra vida interior, nuestras emociones.

Para entender mejor todo esto, imaginemos que inyectamos agua en una tubería atascada. En este caso, la presión aumentaría y el riesgo de que reventase sería mucho mayor que si el agua fluyese libremente a través de una tubería limpia.

Lo mismo pasa con nuestras emociones; una acumulación de sentimientos negativos no liberados puede acabar provocando un colapso emocional y esto es un riesgo que podemos evitar.

En este sentido, lo primero que debemos hacer es ser capaces de darnos cuenta de lo que nos está sucediendo internamente y aceptar esas emociones evitando negarlas. Lo mejor para esto, es poder expresar lo que nos pasa verbalmente o por escrito, en lugar de dejar que nuestros pensamientos den vueltas constantemente por nuestra cabeza.

Ahora bien, esto no significa que todo eso que pensamos y sentimos nos tenga que gustar o que implique resignarnos, simplemente nos concedemos el permiso, el espacio y el tiempo adecuado para sentir lo que nos está pasando en cada momento y así tratar de superarlo.

De esta manera, estamos dando un paso más, un paso de madurez en el que hay una aceptación activa de esas emociones para que éstas no nos puedan influir de forma negativa ni disfuncional. Y es que tener la capacidad de sentir, nos hace únicos y sobre todo nos hace estar vivos.

Si no nos permitimos sentir o experimentar emociones negativas como la tristeza, la rabia, la vergüenza etc. (tan reprimidas en nuestra sociedad), tampoco estaremos en disposición de sentir las emociones positivas de forma plena. Todas las emociones fluyen a través del mismo canal emocional, y por tanto, el no vivir las emociones negativas de la misma manera que vivimos las positivas, supondrá alejarnos de la posibilidad de ser felices.

¡Escucha tus emociones, exprésalas, atrévete a sentir! 

No hay comentarios :

Publicar un comentario