LOS VALORES DEL DEPORTE PARA EL EMPRENDIMIENTO Y LA EMPRESA

9 mar. 2017

“Cuando tú no sabes por qué has perdido y si vuelves atrás lo volverías a hacer igual es porque vas por el buen camino.” - Fernando Torres

El mundo del deporte y de la empresa, aunque aparentemente sean dos mundos lejanos, comparten muchas similitudes y una fuerte relación bidireccional. Pues al final, el fin, es el mismo: tener éxito.

El éxito puede entenderse de muchas maneras: tener dinero, superar a tu competencia, tener un cargo importante o bien, conseguir tus metas y superarte a ti mismo. Y cualquier fin, sea el que sea, normalmente nos hace olvidarnos del camino pues queremos conseguirlo todo cuanto más rápido y antes mejor, en lugar de centrarnos en aquello que está en nuestra mano para conseguirlo y en aquello que realmente nos hace disfrutar.

Queremos tener éxito a toda costa, olvidando que el éxito se construye, se provoca y requiere de un proceso de crecimiento interno donde caerás, te levantarás, aprenderás y seguirás adelante con más convicción todavía. En esto y en lo que vamos a detallar a continuación, es en lo que el deporte y sus valores puede ayudar al mundo del emprendimiento y la empresa.

“Ganar nunca puede ser el objetivo, porque no sólo depende de ti, ganar es el premio ante un trabajo bien hecho.”

1. Nosotros vs. yo:

Si algo nos enseña el deporte, es que el éxito y el fracaso, depende de la suma de los esfuerzos de todos los integrantes del equipo. El primer paso para garantizar un buen funcionamiento será anteponer el pensamiento del nosotros sobre el yo y crear sinergias positivas entre las personas que forman el equipo para potenciar la cohesión interna.

2. Gestión del fracaso:

El segundo gran punto es el FRACASO, y si, es importante resaltarlo porque es fundamental en todo el proceso. La exposición al fracaso, nos ayuda a aprender de los errores, a levantarnos cuando nos hemos caído y a seguir adelante. Ayuda a tolerar la frustración y a ser mentalmente más fuerte ante las adversidades.

3. Establecimiento óptimo de objetivos:

Este punto, tiene mucha relación con el anterior, y es que, en muchos casos, fracasar no significa perder y perder no significa fracasar. Si esto fuera así, nuestra moral caería estrepitosamente en cada derrota, porque ganar o perder no depende exclusivamente de uno mismo.

Es por ello, que debemos marcarnos siempre unos objetivos que dependan de nosotros mismos, que sean realistas, alcanzables y que se puedan medir y valorar a lo largo del tiempo.

Estos objetivos centrarán nuestra atención y supondrán una fuente muy potente de motivación. Serán un reto continuo y superarlo estará en nuestras manos.

4. Generar un clima de confianza y tranquilidad:

Adaptar los objetivos a nuestras posibilidades para poder conseguirlos, no sólo aumentará nuestra motivación sino también nuestra confianza pues tendremos motivos para creer.

Por otro lado, el deporte también nos enseña algo muy importante y es que somos vulnerables, que podemos perder y que nos pueden superar. Ser capaces de aceptar y tolerar esto nos permitirá romper falsas expectativas, reducir el nivel de ansiedad, de miedo ante lo desconocido y sobre todo, nos mantendrá en alerta de forma constante.

5. Partido a partido:

Como decíamos en la introducción, el éxito sólo es el fin. Pero mientras eso llega, debes centrarte en aprender de todo el proceso, en superarte día a día y en provocar que las cosas pasen. Olvídate de la clasificación, de los rivales y dedícate única y exclusivamente a que cada día, cada semana, cada mes y cada partido, tú y tu equipo o tu empresa seáis mejores que el anterior.

El trabajo bien hecho, el esfuerzo, la convicción y la perseverancia, nos conducirá al éxito, pero mientras hay que saber dibujar y disfrutar el camino.

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