EXPRIME EL POTENCIAL DE TU EQUIPO

11 feb. 2016

Cómo puedo provocar sinergias positivas en mi equipo y que éstas consigan optimizar su rendimiento.

Nos encontramos en la recta final de la temporada, y es más importante que nunca optimizar el rendimiento de nuestro equipo para acabar consiguiendo los objetivos establecidos. Para ello, os propongo crear ciertas sinergias positivas que faciliten alcanzarlos.

1. Si todavía eres un grupo, conviértete en un equipo

Lo que diferencia a uno de otro, es que mientras el grupo es un conjunto de personas unidas por y para un fin concreto, el equipo, es un conjunto de personas comprometidas a conseguir una meta. Es decir, los primeros no tienen cohesión interna y los segundos sí.

La cohesión de un equipo se consigue a través de muchos factores, pero los más importantes son:
  • Crear sentimiento de identidad y pertenencia.
  • Los miembros del equipo deben sentir que tienen autonomía y que son importantes dentro del mismo, provocando que los objetivos colectivos sean asumidos como propios.
  • Una buena relación social ayuda a mejorar la cohesión interna.
  • Debemos encontrar líderes dentro del equipo y darles un papel protagonista.
  • Definición y aceptación de los roles de cada uno de los miembros dentro el equipo.
  • Potenciar la cooperación y el concepto de equipo por encima del individualismo.

2. Reposta gasolina en el motor de la motivación

La motivación es la baza más importante con la que contamos para exprimir nuestro rendimiento y por ende el de nuestro equipo. Un equipo motivado es un equipo que siempre parte con ventaja respecto al resto.

Hay que tener en cuenta, que la motivación es una fuente intensa pero que se agota. Por ello, debemos ir “renovándola”:
  • Definición/redefinición constante de objetivos: hay que marcar una meta final, pero también muchas más metas a corto plazo que sean alcanzables  y que se centren en la realización por encima del resultado de manera que esto favorezca la autoconfianza.
  • Buscar y provocar pequeños retos diarios tanto a nivel individual como colectivo para conseguir que se superen constantemente.
  • Jugadores contentos suelen ser jugadores motivados, y para eso, debemos entender la parte humana de cada uno de ellos. Además, tenemos que encontrar la forma y el momento de que se diviertan y disfruten en el campo.
  • La referencia de mejora siempre es propia, es decir, nunca debemos compararnos con otros equipos, pero sí con nosotros mismos respecto a un tiempo anterior.

3. El líder es el reflejo de un equipo

Conseguir que un equipo esté cohesionado, motivado y tenga autoconfianza depende también en gran medida de cómo se comporta el líder dentro del mismo.

Un líder debe inspirar a sus jugadores, debe ser un reflejo en el que mirarse y modelo de conducta de lo que posteriormente va a exigir.


Esta última clave debe ser una reflexión propia para preguntarnos qué tipo de equipo queremos (empezando a ser un referente para ello) y cuánto estoy dispuesto a dar para poder provocar todo esto en los demás miembros que conforman el equipo.

No hay comentarios :

Publicar un comentario