EL ARTE DE QUERERSE A SÍ MISMO

4 feb. 2016

Clara, era una chica de 20 años, estudiante y amante de la pintura que vino a la consulta con unos claros síntomas de depresión provocados, sobre todo, por una baja autoestima, muchos complejos y un fuerte sentimiento de inseguridad en sí misma.

Su caso, es sólo uno de los muchos que nos encontramos a diario. Personas que en el trabajo, con los amigos, en una relación… acaban sintiéndose inferiores a los demás. Esto, les crea una barrera a la hora de mostrarse como son y como consecuencia les impide ser felices. 

Sirviendo de ejemplo el caso de Clara, os diré lo mismo que le hice saber a ella: la autoimagen y la autoestima que tenemos, depende en gran medida de las experiencias que hemos tenido previamente en nuestro entorno social, pero éstas se ven condicionadas por cómo nos mostramos al mundo.
Es decir, que según nos valoremos, esto influirá directamente en cómo nos verá el resto de la gente y por ende en nuestras relaciones sociales.

Por tanto, Clara estaba ante su obra de arte más importante, debía conseguir empezar a quererse a sí mismaEra el momento de convencer al resto del mundo que ella merecía ser valorada, pero para eso, ella era la primera que tenía que creerlo.
Debía encontrar lo que realmente le hacia especial y exprimir todo su potencial a partir de un proceso de autoconocimiento y creatividad.

Comenzamos a buscar motivaciones en su vida que le hicieran querer superarse y sacar punta a su mejor versión, conseguimos romper con sus complejos ofreciéndole una nueva visión de sí misma y de todos sus potenciales, y sobre todo, Clara dejó apartados todos esos temores que le llevaban a actuar con inseguridad. Ahora sí, ahora se gustaba y actuaba sin pensar en el juicio de los demás.

Curiosamente, esta nueva actitud y forma de vida que adoptó, le ayudó a acabar la carrera, a mejorar y rehacer sus relaciones sociales y a sentirse mucho más segura y feliz con su pareja.

Todos tenemos algo que nos hace especiales y por lo que debemos sentirnos orgullosos. Si somos capaces de verlo y valorarnos en consecuencia, el resto del mundo también lo hará; pero eres tú quien debe dar ese primer paso.

Por último, estés en ese punto o no, siempre es muy recomendable querer mejorar y buscar nuevas vías en las que podamos desarrollarnos y seguir creciendo con el fin de aspirar cada día a sentirnos mas autorrealizados y felices.


¡MANOS A LA OBRA!

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